Los niños tecno-espabilados quieren lo auténtico

El acercamiento del público infantil a las nuevas tecnologías es un tema en boga. Esta claro que ya están quedando obsoletos las muñequitas y los juegos de pelota, carreras y en general los encuentros de pandillas en las calles para entrar en una época en la que los niños han aprendido a entretenerse solos en sus habitaciones y los salones de sus casas y de paso a no molestar a mamá o al papá cuando están viendo la tele o haciendo las tareas del hogar .
Incluso en el caso de un juguete  tan dinámico como puede llegar a ser una bici estática que hasta ahora se ponía delante de la televisión para hacer más ameno el pedaleo, ahora  aparece ligada al uso del videojuego como elemento motivador en la realización del ejercicio físico.

Para mi, como adulto, resulta paradójico que al principio de la revolución en el mundo de la información y las comunicaciones, todos parecíamos un poco asustados y a la expectativa de cómo aprovechar los avances de la tecnología, comenzando por el uso del teléfono móvil y continuando con el ordenador y ni qué decir tiene que cuando surgió el “boom” del Internet, mucha gente ni siquiera se atrevía a entrar en la red sin un curso previo de adiestramiento. Sin embargo, los más pequeños, hoy en día, y en su habitual tendencia a imitar a los mayores parece que prefieren lo realmente auténtico que los meros juguetes imitando celulares o computadoras.

Estoy de acuerdo en que la excesiva exposición a las pantallas de videojuegos, ordenadores e incluso a la televisión coarta la imaginación de los niños, sobretodo si nos retrotraemos a aquellos años en los que nos inventábamos juegos e historias que nos parecían todo un mundo porque no había otros recursos a nuestro alcance. En la escuela éramos capaces de escribir verdaderos ensayos sobre todo tipo de temas. Lo bueno es que hoy en día los padres, por lo general con una formación académica medio-alta se están involucrando mucho en la educación de sus hijos y todavía siguen leyéndoles cuentos  y participando con ellos en actividades lúdicas educativas organizadas en lugares que permiten la interacción de los niños. Considero que sí que es importante el control del adulto sobre las horas de exposición de sus hijos a estos objetos tecnológicos.

Por otro lado, me gustaría esgrimir un argumento a favor del uso controlado de estos instrumentos y es el hecho de que recientemente se ha demostrado que hay muchos videojuegos educativos, así como programas en webs educativas que ayudan a desarrollar las capacidades intelectuales de los pequeños cuyo futuro va a estar ligado al uso de las nuevas tecnologías. Incluso para aquellos miembros de familias con escasa formación académica, será un beneficio, pues encontrarán una mayor facilidad a la hora de usar los métodos audiovisuales a su alcance en sus centros de estudio y aplicar las destrezas adquiridas en su infancia. Es increíble la facilidad con la que los niños de educación primaria e incluso más pequeños aprenden a usar el ordenador y acceder a sus propios juegos y actividades recomendadas por sus padres. Estos instrumentos pueden ser decisivos a la hora de apoyarles en sus estudios.

Si lo que queremos es intentar que nuestros hijos se beneficien de las nuevas tecnologías debemos aprovechar que ahora somos sus modelos y dar un buen ejemplo.

El artículo original se encontró en elpaís.com, en “http://www.elpais.com/articulo/internet/ninos/tecno-espabilados/quieren/autentico/elpeputec/20071215elpepunet_1/Test

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